Guía para mantener tu vestido impecable
No se trata de vivir el día con miedo a moverte, sino de conocer un par de trucos bajo la manga para que el blanco radiante llegue intacto hasta el último baile. Aquí te cuento cómo cuidar tu vestido como una profesional. La seguridad del vestido empieza mucho antes de que camines hacia el altar. El error más común es sacarlo de la funda demasiado pronto o colgarlo en un lugar concurrido. Lo ideal es mantenerlo en una percha acolchada, dentro de una funda de tela transpirable (nada de plástico, que atrapa la humedad). Si necesitas darle un último toque de vapor para quitar arrugas, hazlo siempre con una tela de algodón limpia de por medio. Y un consejo de oro: cuando te lo pongas, hazlo después de haber terminado con el peinado y el maquillaje. Esos últimos sprays de laca o el roce con la base de maquillaje son los enemigos número uno. Pide ayuda para "entrar" en el vestido o, si el diseño lo permite, póntelo por los pies para proteger tu rostro y la tela. En esos momentos de nervios previos, muchas novias intentan relajarse buscando distracciones en sus teléfonos, quizás revisando las últimas tendencias en casinos online extranjeros o respondiendo mensajes de felicitación. Es un instante de calma necesario, pero asegúrate de tener las manos perfectamente limpias y estar lejos de cualquier bebida colorida mientras lo haces. Un segundo de distracción con un café en la mano puede terminar en un drama evitable. Una vez que la fiesta arranca, es imposible controlar todo, pero sí puedes minimizar riesgos con estos pasos sencillos: A pesar de todas las precauciones, los accidentes ocurren. Por eso, tu dama de honor o tu madre deberían llevar un pequeño "botiquín de primeros auxilios" para el tejido. No necesitas una maleta, solo lo esencial: Si algo cae sobre la tela, el secreto es no frotar. Si frotas, la mancha penetra en las fibras. Lo correcto es presionar suavemente para absorber lo más posible y luego evaluar si vale la pena intentar limpiarlo en el momento o esperar a la tintorería especializada. Disfrutar de tu boda es la prioridad absoluta. Al final del día, si el bajo del vestido termina un poco sucio de tanto bailar, significa que la pasaste increíble. Lo importante es que esas manchas sean el resultado de una gran fiesta y no de un descuido que pudiste evitar con un poco de previsión. Relájate, camina con paso firme y deja que tu vestido brille tanto como tú.El preludio: mimos antes del "sí, quiero"
Durante la celebración: alerta pero relajada
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